Porqué nombramos las posturas en sánscrito en clase de Yoga

Porqué nombramos las posturas en sánscrito en clase de Yoga

Un poco de historia antes….
El idioma sánscrito es una de las principales lenguas clásicas de la India y una de las 22 lenguas de la India actual. El sanscrito, es de origen indoeuropeo, y por tanto emparentada con lenguas como el latín y el griego como la gran mayoría de las lenguas que se hablan en Europa en la actualidad. Muchas palabras del sánscrito muestran una gran similitud con palabras de lenguas europeas, como por ejemplo: nava: nuevo, yuva: joven, danta: diente, pitṛ: padre, matṛ:madre, rāja-rey, nakta: noche, nīḍa: nido, mṛtyu: muerte, etc. y otras se han introducido en nuestro idioma y cuyo origen es el sanscrito como yoga, karma, buda, chakra, mantra, mandala, nirvana, guru, ashram, avatar., etc.

Aunque catalogada como una lengua muerta, su utilización cada vez está más extendida, no solo entre filólogos, traductores y estudiosos de los textos clásicos de la india escritos en Sanscrito, como la Bhagavad Gita, los Upaniṣhad, los Yoga Sutras de Patañjali, Hata Yoga Pradipika, etc., sino también entre los practicantes de Yoga, cada vez más numerosos, ya que todos los textos relacionados con el Yoga se encuentran escritos en sánscrito.

El Sanscrito es el antiguo idioma de la práctica de Yoga, su uso nos conecta con la historia más profunda del Yoga, con su origen. Se trata de una forma de honrar a los maestros que han ido transmitiendo esta práctica de generación en generación.

 

Fue alrededor del siglo IV a.C., cuando el gramático Pāṇini elaboró una gramática del sánscrito, el Aṣṭādhyāyī, que fijó de forma precisa sus reglas. La gramática de Pāṇini propició que con el tiempo a la lengua se la denominara sánscrito, desaṁskṛtam, que Literalmente quiere decir "perfectamente hecho": sam: "completamente"; kritá: "hecho, obra". Pāṇini, elaboró la gramática basándose en la lengua del Veda, simplificando aquellas formas y desinencias que estaban en desuso; de ahí que surgiera la distinción entre el védico, más arcaico, y el sánscrito clásico. La diferencia entre uno y otro no es esencial, sino de simplificación. Por ejemplo, de las múltiples formas de infinitivo del védico, se redujo a solo una, la más habitual. En védico también hay un modo subjuntivo, que en el sánscrito clásico desaparece. De esta manera, se evitó la transformación natural que paulatinamente sufren las lenguas con el uso.

El Sanscrito es una lengua compleja, debido principalmente al número elevado de declinaciones, como el latín y el griego, por lo que su estructura no difiere mucho de la de estas lenguas. Además de contar con un extenso vocabulario y una elevada polisemia (el múltiple significado de una misma palabra), la sinonimia (varias palabras con un mismo significado) , la metáfora, la analogía, el uso repetido de un mismo sonido o evitar el uso de otros, aspectos todos ellos que obligan a tener en cuenta el contexto y el uso habitual de compuestos. La antigüedad de su gramática convierte al sánscrito en una de las lenguas más coherentes, si no la más, a diferencia de nuestras lenguas actuales, que han sufrido tantos cambios a lo largo del tiempo que es imposible discernir lo que es lógico de lo que es arbitrario y fruto de un deterioro provocado por el uso.

La gramática del sánscrito permitió que, aunque dejara de ser lengua materna, se usara como lengua de cultura a lo largo de los siglos, y que también ejerciera el rol de lengua común en un territorio tan plurilingüe como es India. También su estatus de lengua de cultura y sus capacidades expresivas permitieron que muchos autores, sobre todo los poetas, exploraran al máximo las posibilidades estéticas del sánscrito y crearan obras de belleza inigualable, que solo pueden disfrutarse en todo su esplendor en la lengua original.

Al sánscrito, por ser el “Veda” su texto más antiguo y considerado por la tradición como revelado, se le ha conferido un carácter sagrado. Además debido a su belleza sonora es utilizado como medio de transmisión de religiones ampliamente difundidas en la India como el Hinduismo, Vedismo, Brahmanismo, Jainismo y el Budismo, para transmitir sus mensajes.

Su uso en la práctica del Yoga
Quizás una de los temas que más sorprende a un principiante de Yoga cuando llega a una clase de Yoga Iyengar por primera vez es escuchar al profesor nombrar a las asanas (palabra sanscrita que significa postura) de Yoga y las invocaciones en un idioma extraño para él, “El Sanscrito”.

La finalidad de ello no es por marcar diferencias entre el alumno y el profesor o dar la sensación de una superioridad intelectual, el motivo real de su uso es uso es el ir más allá de la lo que una simple traducción moderna representaría e intentar comprender el significado real y profundo que en el pasado se quería expresar cuando la lengua común era el sanscrito.

Por ejemplo si nombramos posturas como “Postura del triángulo extendido” o “postura de la silla” en nuestro inconsciente veremos representado la visión del significado que las palabras trasmiten para nosotros, en nuestro idioma, pero en cambio si las nombramos como “Utthita Trikonasana” o “Utkatasana”, el nombre de la postura irá mucho más allá de la simple traducción y su significado cercano. Nuestra mente al escuchar “Utthita Trikonasana” evocar mucho más que el significado de la palabra, penetrando en la complejidad de la postura, sus ajustes, sus sensaciones, su conexión con la memoria celular de la postura que nos permite avanzar más allá del simple significado de la palabra, de tal forma que avanzamos en la práctica a través de la evocación que el sonido produce en nuestra mente y cuerpo al nombrar la postura, no en la racionalización y procesamiento del significado de la postura. Observa como cuando estas en clase y el profesor nombre la postura por ejemplo “Utthita Trikonasana” no tenemos que procesar conscientemente que postura es, sino que nuestro ser más sutil, celular, orgánico, mental ya está preparado para la postura, recogiendo de experiencias pasadas el estado en donde lo dejamos, para a partir de este estado y sus sensaciones, profundizar más en la postura. Quizás sea esta el principal motivo de su utilización. Seguramente quien no sea practica no entenderá esto último, pero estoy convencido que todos los practicantes comprometidos con el yoga conocen de que estoy hablando, no es una cuestión meramente racional e intelectual, va mucho más allá de la compresión superficial.


Como practicantes de Yoga, debemos respetar el origen y el idioma del yoga. El Sánscrito tiene una cualidad vibratoria que trasciende el simple sonido para comunicarse. El Yoga Sutra I.27 establece que “Pranava”, o el sonido "OM" es la fuente de todos los sonidos del universo y el Yoga Sutra I.29 establece que la meditación profunda en el “OM”sobre logra la interiorización de la conciencia y la desaparición de los obstáculos.


El símbolo del OM, tan conocido y difundido, está escrito en letras sánscritas. 

También de manera más prosaica si viajamos a algun lugar del mundo y estamos familiarizados con los nombres de las posturas y términos en sanscrito, agradecemos escuchar las palabras con las que están familiarizados, con independencia del país o idioma donde se esté, y poder seguir una clase de Yoga gracias a un idioma común para todos los practicantes de Yoga, el Sanscrito.

Fuentes
http://www.revistaesfinge.com/culturas/culturas-del-mundo/item/1100-el-sanscrito-una-mirada-desde-occidente
http://www.espacioyoga.com.ar/2012/08/el-idioma-sanscrito/
http://www.yogaenred.com/2014/10/21/un-diccionario-de-yoga-creado-por-y-para-la-comunidad/

 

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